Jalsosa nace para cubrir una necesidad

En 1985, José Antonio López Sánchez-Ocaña, enfermero de profesión, detectó la carencia en su trabajo diario, de un producto con el que realizar la higiene diaria a sus pacientes encamados. Este trabajo, hasta ese momento, se realizaba con esponjas tradicionales y reutilizables, o bien con paños o gasas, que posteriormente se lavaban para sucesivos usos. Una solución válida hasta ese momento, aunque no exenta de mayores costes y de soluciones 100% higiénicas.

Así fue como nuestro fundador ideó este novedoso producto, la esponja jabonosa, patentando su idea y realizando las primeras producciones en el mundo. Este comienzo, fue muy artesanal, aunque en absoluto carente de ilusión y confianza en el producto.

Las primeras producciones se realizaron en un pequeño local, de apenas 60 m2, en la localidad de Cogollos Vega, Granada, y se realizaban a través de un proceso que se ideó para la fabricación de gel, con el que a continuación impregnaban las esponjas, las secaban, las cortaban y finalmente las envasaban. Sin duda, una ardua tarea, ya que en el mercado no existía ninguna maquinaria específica para producir este producto.

No obstante, José Antonio, persona inquieta, tenaz, y, cómo él mismo decía: “amante de la física recreativa”, fue diseñando, poco a poco, una serie de máquinas, con las que, poco a poco, consiguió producir las primeras esponjas jabonosas de un solo uso a las que bautizó con el nombre de Begobaño.

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Los primeros lotes de producción eran muy pequeños, debido a la capacidad que tenía en ese momento la empresa, y se vendieron a hospitales y residencias de la provincia de Granada. El Hospital Materno Infantil de Granada fue uno de esos primeros clientes.

En esta tarea empresarial también ayudaron los tres hijos de José Antonio y María: María José, Begoña y José Manuel, quiénes poco a poco fueron impregnándose de la filosofía emprendedora de sus progenitores. El negocio, en un principio netamente familiar, fue creciendo, por lo que surgen nuevas necesidades, y para ello fue necesaria la contratación de personal en distintos y especializados puestos de trabajo, automatización de procesos, nuevas formulaciones de gel, etc.

Y, hoy, gracias a una idea brillante, a una persona ejemplar, una familia comprometida con un proyecto y un objetivo, a todos y cada uno de nuestros clientes, empleados y colaboradores, somos un referente importante en el sector de la higiene y salud, y una compañía que continúa trabajando con la misma ilusión que su propio creador lo hizo en su inicio. Y lo seguiremos haciendo así cada día, por y para todos nuestros clientes, a los que no sólo atendemos, sino que también, y sobre todo, entendemos.